grullas

¿O eran avestruces?

Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2004.

01/03/2004

¿Dónde están?

Alguien decía por ahí que el tiempo en internet transcurre muy rápidamente. Todo es rápido, lo novedoso enseguida se queda desfasado y cosas que ocurrieron hace una semana parecen mucho más lejanas en el tiempo, como si fuera un mes o así. Y ayer, al entrar en un foro de gente a la que "frecuentaba" desde hace más de un año, me di cuenta de que faltaban casi todos los más relevantes, aquellos que participaban más. Se fueron en bloque a principios de febrero por malos rollos.

Y recuerdo malos rollos, muchos, de cuando esta gente participaba en MC, el foro de Música Clásica. Un foro magnífico, que fue totalmente destruído por un tipo de dos caras: la babosa y la acosadora. Ya hace un año de aquello y todavía me parece estar leyendo los mensajes en directo. Y eso que deben haber pasado muchos más en esto de internet, tal como va de rápido el modem. A raíz de aquello se creó otro foro al que fueron a parar los disidentes (los insultados por el psicópta filósofo), gente muy distinta entre sí, pero con una relación buena. Yo tenía simpatía por algunos de ellos, aunque ya veía cosas que no me gustaban en otros. No me gusta la bondad. Es decir, no me gustan las personas que te hablan de lo buenas que son y de sus principios y esas cosas. Prefiero que me digan que no tienen principios porque así me parecen más naturales, conformes a la naturaleza humana. Y allí había unas cuantas así, vamos, que abundaban.

No sé si habrán sido los principios famosos los que han causado la debacle, pero me temo que sí. Todos tienen unos principios de la hostia. Debe haber sido la batalla de los superprincipios galacticos usados como bayonetas, arrojados al campo de batalla y usados para descurtizar al enemigo. El caso es que han desaparecido, y sus principios también. Y yo, que no tengo principios a no ser que se puedan usar como rimmel, me siento huérfana de principios ajenos. Y es que me molaba mucho leerles por eso de aprender lo que no conviene hacer. La verdad es que los echo de menos.

Y luego, mirando en otro foro muy querido, de una página en la que he participado hasta hace muy poco y en la que pasé muy buenos ratos, he visto que lo habían hackeado. Y ya va la segunda vez en un mes. Y produce una sensación muy desagradable ver cómo destruyen por un placer un tanto estúpido (porque vamos, que hacerse una paja es más entretenido y relaja más)el trabajo de una persona y el sitio donde mucha gente se comunica.

Acabas echando de menos a gente, viendo sitios, que antes eran paraísos, desolados, sin las risas de antaño. Es como la historia a gran velocidad, con batallas, guerras, genocidios, tiempos de bonanza, dictadores, religiones, sectas... En fin, termino ya que me rallo mucho.
01/03/2004 00:56 Enlace permanente. Tema: Triscando Hay 6 comentarios.

Ahorro energético

Me gustan esos sistemas de ahorro energético que procura la moda, aunque por ahora, prefiero seguir siendo insolidaria (espero que Greenpeace me perdone). Me explico: hace un frío del carajo. Y esta mañana, en el tranvía, mientras yo me arrebujaba en mi abrigo de lana y movía los deditos de los pies en mis botas forradas en borreguito para que no se me congelasen, he visto entrar a una chica con tacones de aguja, pantalones de cintura baja y ombligo con piercing al aire. El caso es que la temperatura en la calle era de unos dos grados o así como mucho, por lo que no daba para muchas alegrías, pero ella parecía no notarlo. Y bueno, que me parece un sistema de calefacción bastante natural y ecológico, aprovechando los recursos hormonales humanos, que no son nada desdeñables.

El sistema en si es sencillo: a la vista del ombligo pierzado y el tanga, las hormonas masculinas se revelan, con lo que sube la sangre al cerebro aumentando inmediatamente la temperatura en todo el cuerpo y obteniendo así un sistema de calefacción absolutamente natural que no daña el medioambiente. Ese aumento de temperatura generalizado entre los usuarios masculinos también beneficia a los otros usuarios femeninos, porque caldean el ambiente. Y la persona solidaria en cuestión también ve sus buena acción ampliamente recompensada, porque aparte de beneficiarse de la subida de temperatura general, sabe que va muy fashion, a la hypermoda, y eso le sube la temperatura lo menos tres grados.

Los únicos días que he considerado el uso del velo como algo útil han sido los días de mucho biruji, en los que las veladas llevaban tapadas las orejitas y el cuello, con lo que se evitan un constipado (hasta me han dado envidia en alguna ocasión), pero eso de tener que achicharrarse en verano por lo de la decencia y otras utopías me parece una aberración. Eso de que los dioses (o el Dios o como se llame, que hay muchos y no me acuerdo de todos) obliguen a sus criaturas a que se achicharren para que sean decentes y eso (cuando sería mucho más facil suprimir las hormonas de un plumazo y así no hacerles sufrir con pensamientos pecaminosos) debe tener su razón en que se aburren mucho por allá arriba, con lo cual, ir al paraíso ese debe ser un coñazo. Aunque bueno, lo de verlas enveladas también da su satisfacción cuando vas de verano, con tus tirantes, escotes y sandalias y las ves con el veloncio ese de nylon, que debe hasta picar. Te entra un sudor frío de sólo pensarlo que sirve mejor que el aire acondicionado.

Nada, que son unas santas. De esta acabamos con el agujero en la capa de ozono.
01/03/2004 16:29 Enlace permanente. Tema: Triscando Hay 5 comentarios.

02/03/2004

Excusas

Hoy tocaba el Big-Bang. Sí, nos lo han explicado como tantas otras veces lo hemos leído o visto reportajes en la televisión. Yo siempre me pregunto qué habría antes de esa supermasa concentrada que explotó, porque es muy posible que hubiera algo, ya que todo se transforma, pero bueno, tampoco es que me preocupe demasiado.

El caso el que el físico que nos explicaba el fenómeno estaba todo el rato excusándose ante las diferentes religiones oficiales, unas cuatro o cinco, que habría en la sala. Decía que bueno, que son temas controvertidos, que las religiones no están de acuerdo, pero que bueno, que la ciencia ha llegado a tales hipótesis a través de cálculos, y que en fin, casi pedía un poco de misericordia frente a los diferentes cultos. Temía, de hecho, herir susceptibilidades religiosas (sobre todo frente a los musulmanes y cristianos) y se guardaba las espaldas, lo cual es comprensible, claro, pero a mí me ha dado mal rollo.

Y me ha dado mal rollo porque veo otra vez el auge de las religiones en una época en la que aparentemente se puede vivir sin ellas ¿O es que no se puede?. Y bueno, yo no tengo nada en contra del culto PRIVADO de una religión porque cada cual es libre de creer en lo que quiera, pero lo de darle un poder social me preocupa seriamente.

Ya sabemos lo que han hecho las religiones en la historia, como han abusado de sus poderes, como han manipulado a su clientela con la promesa de un "paraíso". Y me temo que siguen teniendo mucho poder, que se les sigue dando demasiado poder. Por otra parte, la Ciencia siempre tuvo serios problemas para abrirse camino. Sólo en este siglo se ha llegado a un reconocimiento en condiciones, aunque menos en condiciones de lo que yo creía, porque veo que no está todo tan facil.

El caso es que de los avances de la Ciencia, de los teléfonos móviles, de las comunicaciones vía satélite (porque la tierra resultó ser redonda y se mueve, que ya Galileo lo pagó bien en su momento)de avances médicos que, en los países desarrollados (de los subdesarrollados mejor no hablemos que es otro tema) mejoran y aumentan la calidad de vida, se benefician también los que practican cualquier religión. Así pues, cuando están enfermos se van al médico, como todos, y lo de la intermediación divina lo suelen dejar para cuando no hay arreglo posible. Pero en esos casos aparecen los Dioses y se los llevan al paraíso ya directamente, por eso de economizar gastos a la Seguridad Social: les ponen un par de alitas, y hala, a volar.

Y sí, los beneficios los recogen, pero a la hora de la verdad, sacan la furia religiosa secular, esa tan conocida. Y la Ciencia, como de costumbre, se echa a temblar y se excusa, se excusa, no vaya a ser que se enfaden.

Sin embargo, las religiones siguen campando por sus respetos y no excusándose de sus verdades absolutas. Ellas no se excusan.
02/03/2004 14:47 Enlace permanente. Tema: Triscando Hay 10 comentarios.

03/03/2004

Sonrisas del norte

Siempre me preguntan, como frase hecha, (me imagino que para decir algo) que cómo puedo soportar este clima tan horrorosísimo con lo bien que se vive en el sur con el solecito ese tan molón, la marcha de la gente etc. Y yo digo que vivo aquí, en el norte, y que vivo muy bien así, que disfruto de lo que hay y me bajo al sur de vez en cuando a torrarme. Pero me imaginan muy "infeliz", porque según dicen, la gente de aquí es muy sosa y aburrida. Y sí, claro, no están todo el día en plan lolailo, vamos, que no son la alegría de la huerta precisamente.

Y me pregunto entonces por qué percibo tras mis periplos por internet que hay mucha gente en España que tiene serios problemas de depresión a pesar del sol radiante, la dieta mediterránea y la vida marchosa y ocurrente cien por cien que llevan. Lo lógico sería que fuésemos los que vivimos en el norte los que deberíamos estar así.

Y el caso es que, cada vez que voy a Madrid, veo a la gente más amargada, con los rostros y la expresión crispada y una mirada de mala leche que echa para atrás. Aquí, mis sosos te miran y te sonríen por la calle. Es normal, si se cruza la mirada casualmente con alguien desconocido, regalar una sonrisa en lugar de desviar la mirada o poner cara de perro a punto de morder. Y además, da igual que el desconocido sea hombre o mujer, porque esa sonrisa no es más que eso, una sonrisa, sin ninguna otra intención que la de sonreir.

Y por esas sonrisas anónimas diarias perdonas las nubes, el viento, el frío y el hecho de mojarte cada dos por tres. Si quieres perdonar, claro, porque también puedes dedicarte a amargarte la vida y añorar ese sol que aquí se deja ver menos. De hecho, la vida te la puedes amargar en cualquier parte. Mismamente, bajo el sol de Madrid.
03/03/2004 14:59 Enlace permanente. Tema: Triscando Hay 10 comentarios.

04/03/2004

Bálsamo

pastillas.jpegLo bueno de ser un bálsamo, un narcótico, un tranquilizante, es que eres de usar y tirar. Bueno, mejor de consumir. Te toman como una pastilla cuando hace falta y luego te olvidan hasta que sienten de nuevo la necesidad de consumo. Además, ocupas poco sitio en la estantería y eres metabolizado con rapidez.

Para eso estamos los bálsamos en una sociedad que nos consume rápidamente. El problema es que no hay bálsamos para los bálsamos; no los fabrican. Se supone que los bálsamos no necesitamos bálsamos ni nada porque no somos personas, somos pastillas.

Ayer se despidió de mí un usuario de tranquilizantes, o sea, un usuario mío. Me dijo "gracias por tu mágico bálsamo, no sabes cómo ayuda" y luego terminó con un "hasta siempre" (lo de mágico se lo podía haber ahorrado, que una es pastilla, pero tampoco es para tanto). El día anterior me había escrito exigiendo su bálsamo, que tardaba un poco en llegar porque la farmacia no está siempre de guardia.

Y yo no sé por qué soy una pastilla. Es posible que sea una mutación genética o un extraño caso de identificación con tranquilizantes: es decir, yo me creo que soy una pastilla y actúo como tal. En ambos casos, el problema tiene difícil solución. Sería más fácil si me hubiera mutado en microondas o me identificara con un hamster, por ejemplo. No se me exigiría tanto.

El caso es que el problema es mío, tanto si es por mutación como por identificación. Es normal que las personas necesiten tranquilizantes en los malos momentos, lo que no es normal es que yo sea una pastilla parlante. Por suerte, la Industria Farmaceútica todavía no me ha descubierto ni está sacando dinero a mi costa.

¿A las pastillas les duele ser pastillas?
04/03/2004 14:22 Enlace permanente. Tema: Triscando Hay 15 comentarios.

07/03/2004

Evocaciones

35.jpegHoy he tenido mi celebración con Ravel. Hemos estado él y yo, porque él también estaba, siempre está. Y es que Maurice Ravel y yo compartimos el día de nacimiento, aunque él muchos años antes que yo, claro. Y es curioso que mucho antes de saber esto, antes de fijarme en este dato meramente anecdótico, yo ya sentía una especial atracción por su música. Su poder de evocación de recuerdos, de sensaciones, es tal... Su ligereza es tal, de lluvias, nubes, jardines a la sombra, risas de niños, grandes casas antiguas decadentes, juguetes de madera y candiles, de tiempos que ya no existen y quizá nunca hayan existido.

Y esta tarde, antes de vestirme para la celebración discreta en un restaurante, tuve mi momento a solas con Ravel. Tumbada en la cama con las cortinas descorridas miraba las nubes y me acordaba, escuchando su música, de muchos momentos que pasaron y otros que sólo obedecen a mi imaginación. Y recordaba a personas que ya no están, a otras que nunca conocí, y casi parecían estar allá, en las nubes, movidas por la música.

Es curioso su poder de evocación, que traspasa estados mentales, más allá de lo que podamos imaginar. Mi abuelo (que había sido melómano y tuvo la oprtunidad de ver muchos conciertos en toda su vida) ya con Alzheimer, tan sólo Ravel parecía sacarlo de su ensimismamiento. Lo reconocía y lo escuchaba con atención, quizás porque también a él le traía recuerdos.

El caso es que estas evocaciones íntimas, estas celebraciones entre Maurice y yo, son una de las pocas tradiciones que sigo año tras año. Este año nos han acompañado Krystian Zimerman al piano y Pierre Boulez dirigiendo, compañía inmejorable, por cierto. Concierto para piano y orquesta en Sol mayor. Una belleza, sobre todo el segundo movimiento.

Un pequeño homenaje a un gran, gran compositor, conocido sobre todo por el Bolero (excelente ejercicio de orquestación), pero cuyas otras obras, menos conocidas, son de una delicadeza y belleza extraordinaria.

Foto: Maurice Ravel
07/03/2004 23:46 Enlace permanente. Tema: Clásica Hay 11 comentarios.

08/03/2004

En recuerdo a

La verdad es que querría ser mucho más frívola, que es lo que me mola de verdad y mi auténtica vocación, pero últimamente no levanto cabeza. Y es que hay cosas aunque lejanas, tremendamente lejanas, que a veces te llegan de una forma sorprendentemente cercana. Y no te explicas el mecanismo, porque es extraño, como un resorte que no sabías que existía.

Anoche supe la muerte de Ricardo Ortega, reportero de Antena 3 que fue corresponsal en Moscú y cubrió la guerra de Chechenia. Lo había visto en la Tv muchas veces, hace años, cuando podía ver Antena 3, y recordaba su rostro y su voz, que me vinieron inmediatamente a la memoria. Y no podía creer que esa persona a la que escuchaba hace años con atención, de la que casi podía oir ahora su voz, estuviera muerta. Quizá porque siempre me pareció que estaba muy vivo.

Y me vino a la memoria el recuerdo de un conocido mío, periodista, que quería ser reportero para meterse en todos los fregados y que no paró hasta ser enviado a los peores sitios. Le encantaba Rusia porque decía que era como el Salvaje Oeste y me temo que no podía vivir sin tantas emociones. Era alguien con un bajísimo sentido del riesgo, con unas ganas locas de aventurarse por todos lados, eso sí, con unas pulseras que le servían de amuleto y que, según me dijo, jamás se quitaba, ni para ducharse. Y allá donde yo me horrorizaba de la miseria, de la gente desesperada y las miradas de desolación, él disfrutaba porque veía gente, "gente auténtica", decía.

El resultado fue que yo no volví a llevar pulseras ni ningún otro colgajo esotérico, por mínimo que fuera (aunque fuera regalado con la mejor intención), porque no quería confiar mi suerte a una cosa. Prefería decidirla yo, y sabía que creer en el poder de cualquier cosa me podía hacer no percibir la realidad más o menos tal como es (nunca la percibimos del todo tal como es, pero podemos aproximarnos un poco). Y él, que es un hombre muy inteligente, también lo sabía, pero se aferraba a eso porque en tierra de nadie se tenía que aferrar a algo. Perfectamente comprensible, claro. Nos aferramos a lo que podemos.

Y ahora, cuando me acuerdo de este periodista fallecido me da tristeza y estupor. Años después de haber conocido a alguien que hubiera dado la vida por ser corresponsal de guerra (es posible que ande por alguna parte cubriendo algún conflicto) sigo sin entender qué les mueve a jugarse la vida de esa forma. Y recuerdo las crónicas de Ricardo Ortega por quien yo sentía cierta admiración. Y me da pena que se haya ido, pero no recuerdo sus grandes gestas ni su valor (que es lo que menos me admira) sino el hecho de que me parecía muy persona cuando veía su rostro y escuchaba su voz. Y estaba tan vivo que no puedo creer que se haya ido.

En recuerdo a Ricardo Ortega.

10/03/2004

Romper la resistencia

En proxemia se dice que se rompe la resistencia de alguien de lado, no de frente. Un ejemplo es en los ejércitos, por ejemplo, cuando el oficial le grita al oido al subordinado algún insulto con el fin de dominarlo.

Y ayer pude comprobar que, de una forma instintiva, las cosas funcionan así. Yo quería hablar y hablé. Estábamos en clase y yo aporté mi opinión sobre algo. Es posible que mi opinión sea sólamente eso, una opinión, fundada o no, pero es mi opinión, y no creo que deba callarme. Pero se impone el silencio. Un silencio que me recuerda mucho a otros silencios, el silencio del miedo.

Un compañero que estaba sentado a mi lado y con el que hablo a menudo (le hago caso, algo que le hace mucha falta) me criticó al oído por haber hablado. Era una crítica del plan "hablas demasiado para llamar la atención". Yo me quedé un poco impresionada ante tanta sinceridad (la verdad, es de agradecer que tenga tanta confianza como para decirme algo así). Podía haber sido mucho más hipócrita y dedicarse a criticarme por la espalda, como es natural y deseable en toda sociedad civilizada, pero a veces le cuesta morderse la lengua. Luego se arrepintió, claro, porque supo que le traería problemas haberme dicho eso a mí, y me dijo "no he dicho nada". Yo sonreí.

Cuando terminó la clase lo pillé por banda porque no pensaba quedarme callada. Tenía que devolverle el regalito, sacar mi mala leche en ofrenda para que no se me agriara a mí, sino a él, por si quería hacer Kefir. Le dije con una sonrisa irónica "A ver, explícame eso que me has dicho antes". Él empezó a ponerse nervioso. Y yo seguí: "¿Es eso lo que os dedicáis a hacer en tu Facultad? ¿Os dedicáis a joderos los unos a los otros para que no hable nadie, para que nadie destaque? Me imagino que si alguien habla, destaca o dice algo le jodéis la vida poniéndolo perdido, diciendo que es un creído o un tal o un cual y vosotros mismos os cortáis las alas. Luego tenéis miedo de hablar por si os critican, si van a decir que sois raros por hablar, por tener opinión, y os vigiláis los unos a los otros para que nadie se salga de los límites de esa modestia impuesta"

El pobre lo pasó mal, claro, pero no me arrepiento. Era lo que tenía que pasar. Conozco bien esos terrorismos, esos acosos sutiles que no hacen sino conseguir que nadie aprenda nada, que no se evolucione no sea que "los demás" se enfaden porque alguien demuestre su capacidad frente a algo. Y así ocurre con los idiomas. Nadie se atreve a hablarlos no sea que se equivoquen y que los demás digan, o que digan... Y terminan la carrera sin tener ni puñetera idea de nada, con el mínimo, bajando el listón cada vez más para que los que no pueden llegar, aquellos que vigilan, estén contentos de ver que nadie les hace sombra.

Seamos creídos. Sí, ya sé que es malísimo y que los "vigilantes" nos tacharán de ser lo peorcito si demostramos tener alguna capacidad que ellos no tienen. Por eso lo digo.
10/03/2004 14:38 Enlace permanente. Tema: Triscando Hay 12 comentarios.

11/03/2004

¿Cómo saldrán?

Hoy, viendo un reportaje sobre los niños soldados que está formando Putin para "librar a la juventud de las drogas y el alcohol" (debe ser que morir en Chechenia o en el seno de la propia Armada a causa de los malos tratos es mejor que las drogas y el alcohol) observé varios comportamientos interesantes:

1. Un oficial que decía que ahí aprenden a obedecer. (Lo cual es la máxima aspiración de toda persona decente, claro)

2. Una enfermera, que, ante ciertas pruebas físicas impuestas a niños de 11 años decía que " desde el punto de vista de la salud de estos niños yo no podría permitir estas pruebas, pero claro, si el oficial lo manda así hay que obedecer"

3. Una madre que llevaba a su hijo de 10 años a entrenar a un campo de héroes de estos, donde manejan Kaláshnikov, granadas, pistolas y otras armas de fuego peligrosas y que decía: "Sí, el uso de las armas es peligroso y le puede pasar algo, pero así no caerá en las drogas ni en el alcohol. De todas formas hay que confiar en Dios y no le pasará nada"

Me pregunto de dónde han sacado estas lúcidas mentes que esos entrenamientos librarán a las futuras máquinas heróicas que queden vivas de beber y otros pecados. Y también me pregunto qué saldrá de ahí, de ese lavado de cerebro para servir a la patria. ¿Cómo saldrán las criaturas?

Flores de luto

VARGAS_FLORES_DE_LUTO6.jpegEs tanta la consternación que no sé qué hacer. Dudo que algún amigo, familiar o conocido haya sido afectado porque ninguno de ellos vive por esas zonas, aunque hay uno que quizás le pille cerca. Recuerdo la cantidad de veces que he visto Atocha, sus trenes de cercanías, aunque los he usado en muy pocas ocasiones. Y sé que, a esas horas, van repletos de estudiantes, de trabajadores, de gente que no tiene ningún poder, que está a expensas de lo que otros hagan con sus poderes. Santa Eugenia y El Pozo del Tío Raimundo son zonas deprimidas, de gente que sale adelante con mucho esfuerzo. De hecho, da igual a quien golpeen porque siempre es injusto, siempre.

Y ahora vendrá el intento de manipulación por parte de ETA y también por otras partes, que es la segunda parte del juego, como siempre, pero de eso no quiero hablar hoy. Prefiero enviarles flores a los casi doscientos muertos, flores de luto. Flores para sus familias, para los heridos, para todos aquellos a los que se les ha segado la vida de una forma tan cruel. Flores de luto para todos los que se quedarán marcados de por vida, que serán muchos, demasiados, porque la pérdida es enorme y nada restituirá lo perdido. Flores de luto para aquellos que han conocido hoy, muy a su pesar, lo que es el Odio y ya nunca más se podrán desprender de él.

Flores de luto, de Kathy Vargas
11/03/2004 16:53 Enlace permanente. Hay 11 comentarios.

15/03/2004

Da pavor

Da pavor eso de que algo sirva para algo, ese encontrarle utilidad a todo. Ese reciclaje de emociones tan rápido, tan oportuno, tan eficiente.

Así somos y así seguiremos. Ya sobrevivimos a peores guerras, a epidemias, hambrunas, catástrofes. Habrá gente que quede marcada para siempre: los amigos, los familiares, los que estuvieron allí sacando muertos, pero la marca no se les verá en la frente. Hoy ya no es noticia. Ayer ya no era noticia.

Da pavor que seamos precísamente así, pero es lo que hay. Por eso sobrevivimos un millón de años desde que Lucy decidió bajarse del arbol.
15/03/2004 21:07 Enlace permanente. Hay 19 comentarios.

30/03/2004

Símbolos

Era sábado. Sí, el sábado. Las tiendas de diamantes del barrio judío de Amberes estaban cerradas. Tan sólo unas cuantas permanecían de guardia. Nos adentramos por las calles para sentir el ambiente, para percibir eso tan difuso, inmaterial que hace diferente a cada ciudad. Porque no son los monumentos, es la gente.

Iban vestidos de sábado. Ellas con abrigos negros o azul marino, con pelucas o pañuelos (para que no se les vea el cabello propio porque se considera una provocación sexual) llevaban carricoches negros, con ruedas todoterreno. Ellos iban con enormes abrigos negros y sombreros a lo Bogart, tirabuzones y barba larga. Algunos hombres llevaban un gorro de piel muy ancho, que parecía una extraña tarta, abrigo negro y calzas blancas. Los niños también iban de negro, o en su defecto, en las familias más modernas, imagino, de azul marino. Las niñas con vestidos largos, que recordaban a los años cuarenta. Ellos con tirabuzones, trajes de chaqueta que les quedaban grandes y kipak en la cabeza.

Símbolos. Todo eso eran símbolos de un lenguaje. Un lenguaje visual de complejas jerarquías e intereses. Símbolos que no salían de los confines de ese barrio, porque es peligroso. Al otro lado están los barrios árabes, también con sus símbolos, con sus velos y sus túnicas. Y también los barrios occidentales, con otros símbolos, menos ortodoxos, pero símbolos al fin y al cabo. Símbolos de diferenciación de unos y empatía con otros.

No están tan lejos los tiempos de las coloridas tribus con sus pinturas guerreras y sus plumas.
30/03/2004 11:47 Enlace permanente. Tema: Triscando Hay 9 comentarios.

31/03/2004

De odios y sombras

Me cuenta sus odios y como odia. Desea que se mueran sus compañeros de clase, aunque dice que no quiere que se caiga el avión porque hay otra gente, lo cual es todo un sentimiento de consideración. "Eso es que eres buena persona", le digo. Y me río.

Cuando aparece Madame J. (oliendo tan bien, tan bien vestida, tan encantadora en esa sonrisa suya de inteligencia y generosidad) yo siempre respiro hondo y digo: "Qué glamour y qué charme tiene esta mujer. Si yo fuera hombre...". Y él me dice que soy muy rara y que está empezando a pensar "mal" de mí. Y yo pienso que sería rara si el que me atrayese fuera él.

Y es que si me dan a elegir entre Madame J. y semejante especimen me quedo con la inteligente y seductora Madame J., que consigue hipnotizarme cuando habla de literatura francesa. No me importa eso de cambiar de tendencias, aunque no es el caso precisamente. Simplemente expreso, de broma, mi admiración por alguien que me reconcilia con la vida. Pero parece ser que todo lo que no se ajuste a un discurso convencional tiene la venia para ser interpretado de una forma estúpida.

Yo me río y le digo: "Tú eres un reprimido". Y él se repliega en su carcasa mínima de odios. Y le añado: "El día que empieces a tener confianza en tus capacidades, que las tienes, dejarás de odiar con esa intensidad".

Y es que en el fondo de sus ojillos, esos ojillos en los que se vislumbra una inteligencia considerable, hay odio. Y desea romper a los demás, hundirlos para destacar él, sin darse cuenta de que no necesita hundir a nadie, sino tan sólo ocuparse de él. Pierde odiando una cantidad de energía inmensa, que si la usara en su propio desarrollo le resultaría mucho más rentable. Yo se lo digo, claro. Aunque me temo que no sirve de nada decirlo, que no lo entiende.

Lo curioso es que a pesar de todas las cosas que le digo, se viene todo el rato detrás de mí, como un corderito, eso sí, viendo a ver si me pilla algún fallo o me equivoco en alguna declinación. Si esto sucede se suele poner muy contento. Yo le suelo decir que algún día descubrirá su vocación de Drag Queen, será feliz con las plataformas y dejará de joder a los demás. No le suele gustar mucho, pero ahí sigue, como mi sombra.

Ahora he empezado a usarlo como sujeta carpetas y abrigos. También le hago subir cuatro pisos de escaleras siguiéndome por todo el edificio mientras me meto con él. Todo tiene su utilidad en este mundo y él sirve para algo. Soy muy práctica y no es cuestión de desaprovechar las capacidades de mi sombra. Sé que me odiará, pero ya cuento con ello, debe producirle algún tipo de placer. Qué lo disfrute.
31/03/2004 13:47 Enlace permanente. Tema: Triscando Hay 17 comentarios.




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Marzo 2004 | grullas
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